Animales

5 síntomas de estrés en el gato

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​Los gatos dividen su actividad diaria en 3 acciones básicas: comer, jugar y dormir. Su temperamento tranquilo, y su necesidad de alejarse de todos aquellos aspectos que les generan estrés, son el principal motivo de que así sea. Por ello, te será fácil detectar rápidamente si tu gato está enfermo, ya que alguna de estas 3 acciones básicas se verá alterada.​

​SÍNTOMAS DE UN GATO ENFERMO

​Los gatos enfermos suelen modificar su comportamiento (duermen más, comen menos, y muestran inactividad o apatía). Cuando esto va unido a otros episodios, tales como vómitos o diarreas que superan las 24 horas, es necesario acudir al veterinario para que lo explore y determine las posibles causas. El veterinario le tomará la temperatura y determinará si tiene fiebre, cuando ésta exceda de los 39,4°C. También tendrá en cuenta si su abdomen está hinchado, y te preguntará si has observado variaciones en su orina (frecuencia o sangre), o un esfuerzo excesivo a la hora de defecar.

El aspecto de su pelaje (opaco o sin brillo) es otro de los síntomas que pueden orientarte hacia la aparición de una patología, al igual que la pérdida gradual de peso, o la alteración de su condición física habitual.

También debes prestar especial atención a la inclinación de su cabeza, o a la sensación de que deambula como desorientado. Estas señales podrían ser causa de problemas de índole neurológica, o patologías asociadas al oído / respiración, que en ocasiones también ocasionan que tu gato presente secreción ocular, o presencia de mucosidad.

​OTROS SÍNTOMAS DE ALERTA

- ​Arcadas reiteradas: pueden ser debidas a obstrucciones en el estómago, esófago o intestino, e incluso a alguna enfermedad renal.

- Aliento maloliente: normalmente, está vinculado a problemas de salud dental (encías u infecciones). Bebe agua en exceso: el motivo de mayor preocupación podría ser la aparición de diabetes, aunque también puede ser que tu gato esté deshidratado o desnutrido.

- Aspecto de las heces: sobre todo, si observas que éstas son más secas, contienen parásitos, o presentan un aspecto más líquido del habitual.

- Se rasca o lame más que de costumbre: en este caso, hay que descartar la presencia de parásitos, u otras patologías comunes asociadas a la piel y estacionalidad (dermatitis, alergias).

- Irritabilidad o agresividad: puede deberse a motivos tanto físicos (dolor, picor, malestar) como psicológicos, ocasionados por factores externos (estrés, ansiedad, inquietud).

​¿QUÉ HACER CUANDO UN GATO ESTÁ ENFERMO?

​Además de visitar al veterinario si identificas alguna las señales mencionadas, recuerda que es muy importante que palpes el cuerpo de tu gato de forma periódica (sobre todo, abdomen, y mamas en el caso de las gatas), con el fin de asegurar que no se ha generado ningún quiste o protuberancia. En el caso de que así fuera, deberás acudir al veterinario lo antes posible. La detección precoz es la vía más eficaz para prevenir el desarrollo de enfermedades de mayor gravedad y consecuencias.

1. La aparición de enfermedades infecciosas reiteradas

El estrés supone la liberación de múltiples hormonas, las cuales interfieren en el adecuado funcionamiento de los glóbulos blancos o células de defensa, por lo tanto, el sistema inmunológico del gato deja de responder adecuadamente.

Si el gato contrae de forma reiterada enfermedades infecciosas y autoinmunes debemos sospechar inmediatamente de un estado de estrés crónico, el cual también puede manifestarse con otros trastornos como la alopecia o el asma bronquial.

2. Aumento de la agresiv >

¿Tu gato ha pasado de ser un animal dócil y manso a ser una mascota agresiva? Entonces puede estar sufriendo estrés. No todos los gatos manifiestan la agresividad de la misma forma, no obstante, un gato agresivo puede presentar los siguientes comportamientos en mayor o menor grado:

  • El gato bufa
  • No quiere relacionarse con las personas ni con otras mascotas
  • Muerde y araña
  • Eriza el pelo de la espalda
  • Mantiene las pupilas dilatas y la mirada fija

3. Aumento de la ansiedad

El estrés produce ansiedad, también en gatos. La ansiedad es un gran indicativo de estrés, un gato con ansiedad es un gato que muestra un constante miedo y fobias que quizás antes no eran evidentes. Uno de los componentes más graves de la ansiedad felina son los comportamientos compulsivos como son las estereotipias.

Un gato con ansiedad es propenso a la autoagresión, podemos observar en él un lamido excesivo y la ingesta de objetos no comestibles, como por ejemplo tela.

4. Trastornos alimentarios

Los trastornos alimentarios también pueden afectar a los gatos, aunque por motivos muy distintos a los que se observan en humanos, principalmente los trastornos alimentarios en gatos se producen por estrés, ya que el estrés afecta directamente sobre los hábitos alimenticios.

Un gato con estrés puede perder por completo el apetito e incluso llegar a presentar malnutrición, otra conducta que podemos apreciar en un gato estresado es la de comer compulsivamente y no tolerar bien la comida, vomitando finalmente.

Un gato estresado siente que ha perdido por completo el control sobre su entorno y hará todo lo posible por recuperarlo.

Un signo evidente de estrés en gatos es el marcaje de paredes y muebles grandes (incluido el sofá), más aún cuando este comportamiento no se había dado anteriormente. El marcaje por estrés se produce en forma de arañazos de arriba hacia abajo, verticales.

¿Qué hacer si mi gato está estresado?

Si tu gato está estresado tienes a tu disposición múltiples recursos que le permitirán gestionar mejor el estrés y mejorar su calidad de vida, como por ejemplo, el uso de tranquilizantes naturales para gatos.

No obstante, es recomendable que en primer lugar acudas al veterinario para que haga una valoración del estado de salud de tu gato, ya que como hemos visto el estrés puede tener repercusiones muy importantes sobre el organismo de tu mascota.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a 5 síntomas de estrés en el gato, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas mentales.

¿Qué es la ansiedad?

Existen dos nociones muy importantes en la definición de ansiedad:

  1. La ansiedad es una enfermedad de la adaptación. No es más que una agravación patológica del estado de alerta necesario al momento de adaptarse a un nuevo medio.
  2. La ansiedad logra desorganizar los auto-controles.

Dicho esto, podemos definir la ansiedad como un estado de angustia sin una causa precisa, a diferencia del miedo o temor donde es direccionado hacia un objeto o persona en concreto. Para entenderlo, mejor podemos dar el ejemplo del miedo a los truenos a diferencia de la ansiedad en las tormentas o previo a ellas.

Las causas de la ansiedad en los gatos siempre está asociada primero a su ecología y luego la relacionada a las relaciones con otros seres vivos sin discriminar especies. Para finalizar con las definiciones, diremos que en la medicina veterinaria nos basamos en la definición dada por Pageat:

"La ansiedad es un estado reaccional en el cual aumenta la probabilidad de obtener reacciones emocionales análogas al miedo en respuesta a cualquier variación del medio interior o exterior. Hay en consecuencia una desorganización de los autocontroles y una pérdida de las capacidades de adaptación a cualquier variación del medio."

Síntomas de la ansiedad en gatos

Para detectar los síntomas debemos pensar en 2 grandes grupos:

  • Síntomas orgánicos o físicos
  • Síntomas mentales

Dentro de los síntomas físicos podemos observar taquicardia (aumento de la frecuencia cardíaca) o taquipnea (aumento de la respiración) con jadeo. Muchas veces ocurre durante la consulta veterinaria pero es poco frecuente en gatos y, se observa con más frecuencia en perros. Además, podemos observar heces blandas o diarreas, dilatación de las pupilas, sudor en las almohadillas plantares (que luego observamos cuando caminan).

Cuando hablamos de los síntomas mentales podemos mezclarlos o confundirlos con conductas que podemos llegar a pensar que son normales en nuestro gato. La ingesta de comida muy reducida es habitual en ansiedades crónicas (como en una sobrepoblación de animales en espacios reducidos) así como también la falta de aseo propio, tan típico en los felinos domésticos.

Otro síntoma más común en perros que en gatos es el lamido excesivo de alguna de sus patas sin causa de ningún parásito ni problema de piel. Alteraciones en el sueño con hipervigilancia por la llegada de un nuevo integrante, marcaje en gatos que antes no lo hacían o en forma excesiva y conductas muy agresivas sin causa aparente y diariamente son algunos de los síntomas que nos podemos encontrar en nuestras mascotas.

Tratamientos a explorar para combatir la ansiedad

Como siempre aconsejamos en ExpertoAnimal, ante la presencia de estos síntomas o alguno que nos llame la atención, consultar con el veterinario para que pueda realizar el diagnóstico diferencial y poder aislar la ansiedad con un porcentaje de certeza más alto que nuestra propia intuición.

Es muy recomendable utilizar juguetes de inteligencia, especialmente aquellos que son expendedores de comida, para que nuestro gato desvíe su ansiedad con actividades que fomenten su inteligencia y le hagan sentir útil. Los masajes y las caricias también son una forma estupenda de ayudarle a liberar tensión en su cuerpo.

Por otro lado, son ampliamente recomendables en estos casos las terapias con Flores de Bach y Homeopatía. Sesiones de Reiki para animales también pueden ser de utilidad en especial en hogares donde habitan muchos animales y la convivencia a veces suele ser áspera.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Síntomas de la ansiedad en gatos, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas mentales.

SITUACIONES MÁS FRECUENTES QUE CAUSAN ANSIEDAD GENERALIZADA EN LOS GATOS

  • Aquellos gatos que tienen pocas posibilidades de ser atendidos por sus propietarios, o los animales que son excesivamente atendidos y con una constante compañía de seres humanos.
  • La falta de ejercicio o aquellas situaciones en que la carencia de fuentes de actividad alternativa, juego y contacto con otros gatos o con miembros de la familia, puedan originar frustración.
  • Los ambientes empobrecidos o con insuficiente estimulación ambiental.
  • Cuándo se producen cambios importantes en el entorno como una mudanza o miembros del grupo familiar, que pueden ocasionar un conflicto que cause estrés.
  • Estrés asociado con problemas de socialización con otros gatos residentes o visitantes ocasionales.

Un motivo muy importante de consulta resulta de la incorrecta o deficiente relación afectiva con sus propietarios. Los gatos prefieren una rutina de interacción consistente y predecible, que les ayude a tener sensación de control sobre su entorno y así reducir su ansiedad.
Los gatos desean y hasta necesitan mantener contacto con sus dueños, aunque muchas veces aquello que quieren difiere de lo que en realidad reciben. Normalmente prefieren los contactos breves pero frecuentes, en forma de caricias o cuando sus propietarios les hablan. Muchos también disfrutan con los juegos interactivos en que intervienen sus dueños.

Anualmente muchos animales de compañía son sacrificados o abandonados en refugios siendo la principal causa los problemas de comportamiento. En un estudio realizado por Case (2003) se determinó que el 18% de los propietarios que acudían con su gato a consulta en clínicas de comportamiento animal habían considerado la eutanasia como una solución a su problema. Sin embargo, después de la consulta y el tratamiento menos del 1% de los dueños decidieron sacrificar a su gato.
Estos resultados indican que muchos de los problemas de comportamiento de los gatos pueden ser tratados exitosamente.

Aproximadamente un 47% de los gatos domésticos presentan problemas de comportamiento, los cuales causan un daño irreparable en el vínculo entre el gato y el ser humano (Seksel y Lindeman, 1998).
La ansiedad parece ser la causa común en todos los desordenes de conducta, la cual es debida a los conflictos que se plantean con el medio ambiente. En los casos de ansiedad generalizada los animales presentan conductas neuróticas en las que aparecen como síntomas más frecuentes:

1. Tensión motora con temblores, inquietud y sobresaltos.

2. Hiperactividad autonómica con palpitaciones, disnea, y eliminaciones.

3. Expectación aprensiva con vocalización, inquietud, temores, vivencias de amenaza (intentos de escapar) e inseguridad.

4. Vigilancia y alerta con falta de atención, nerviosismo, irritabilidad, agresividad, hipervigilancia e insomnio.

La ansiedad manifestada con respuestas de eliminación inapropiada puede tener su origen con la ubicación, el acceso o el modelo de bandeja o cajón de las deposiciones utilizado. Igualmente, con el tipo de arena utilizada o con las rutinas de limpieza.

La vocalización excesiva en gatos corresponde frecuentemente a una respuesta a altos niveles de ansiedad. Es importante señalar que los problemas de vocalización excesiva pueden reflejar que el animal no tiene cubierta alguna de sus necesidades, coincida ésta o no con el momento en que aparecen las vocalizaciones, ya que muy fácilmente estas conductas podrían también derivarse de problemas con las bandejas de eliminación (Beata et al., 2006).

El miedo es una respuesta a un estímulo que cuando se manifiesta de forma anormal frecuentemente está relacionado a la ansiedad. Según Beaver (1992) los gatos que no han tenido la posibilidad de ser bien socializados hacia los humanos frecuentemente sienten miedo por lo que intentan escapar o esconderse ante extraños y si se produce algún acercamiento que no pueden evadir son capaces de reaccionar de forma agresiva. La ansiedad también juega un papel importante en el desarrollo y la expresión de la agresión en los gatos domésticos. La agresión hacia los propietarios pueden ser causada por la ansiedad aparente sobre el próximo movimiento de sus propietarios (Reisner, 2005).

Landsberg et al., 1998 sostienen que algunos problemas que suponen una conducta destructiva pueden tener etiologías subyacentes más graves y más complejas como la ansiedad. En los gatos se manifiesta con arañamiento a objetos, lo que se convierte en un problema para el dueño cuando son destruidos las paredes, los muebles y la moqueta. Estos comportamientos destructivos pueden corresponder a una conducta de evasión resultante a una situación que les causa ansiedad.

Si deseas conocer un caso clínico de ansiedad generalizada en un gato, te recomendamos la publicación completa de M.IBÁÑEZ TALEGÓN, B.ANZOLA DELGADO Y C.VALVERDE DEL VALLE de la Clínica del Comportamiento Animal de la Universidad Complutense de Madrid: CASO CLÍNICO Nº 6, Ansiedad generalizada en un gato

Últimos Comentarios sobre este artículo (4)

Por duka el 12/11/2012 a las 14:05h

Por taniamiau el 11/11/2012 a las 23:48h

hola! gracias por el consejo pero me dijeron que no es bueno hacer eso con el spray. el caso es que haga lo que haga, este gato esta enfadado conmigo, la verdad es que ya no se que hacer. desde que le intento hacer entender que eso no se hace, no se me acerca a mi, y cuando nota que estoy triste, me muerde y araña. no entiendo a este gato, nunca tuve este problema, no se que hago mal.

Por duka el 11/11/2012 a las 13:54h

Por taniamiau el 11/11/2012 a las 01:19h

Hola! Hace poco adopté a un gatito al que abandonaron en una tienda de animales. Vivo con mi madre y el gatito (se llama Zeus) en un piso muy pequeño. Creo que Zeus sufre ansiedad, porque no es un ambiente de juego que necesita como cachorro que es, y no es un lugar espacioso para que descargue sus energías. El caso es que lo creo porque suele saltar y correr por toda la casa, y no se detiene, de echo rompe cosas y cuando lo cogemos para calmarlo nos araña muerde. Tal vez sea juego, pero la verdad es que nos hace mucho daño. También es culpa nuestra porque estamos mucho tiempo fuera, y si estamos en casa y se "porta mal", lo solemos encerrar en el pasillo para que se calme. Me da mucha lástima porque es un gato muy cariñoso y simpático. No quiero que sufra y mucho menos que no sea feliz. De echo sé que está fatal pegarle cuando hace algo mal, pero es que me ataca los nervios y no me controlo, me siento fatal, quiero ayudarme, ayudarle, ayudarnos. Me podrían dar algún consejo para mejorar la situación? Por favor. Gracias.

Síntomas de que tu gato tiene ansiedad

El síntoma más evidente de que tu felino padece ansiedad es cualquier cambio en el comportamiento.

Empezarás a notar ciertas conductas con mayor frecuencia o intensidad. Un comportamiento habitual en un gato ansioso es la agresividad o un aumento en el estado de alerta.

Verás que tu mascota está más irritada, sensible y susceptible. Y también observarás que reacciona de manera más brusca a los estímulos del entorno.

Otro de los posibles síntomas que pueden deberse a un estado de ansiedad es el marcaje de orina o heces.

Tu felino empezará a defecar u orinar fuera de su bandeja de arena. Un comportamiento muy común en un gato con algún cuadro de ansiedad es que notarás que empieza a acicalarse de manera compulsiva, llegando a hacerse heridas e incluso alopecia.

Si bien es cierto que la alopecia no tiene por qué ser necesariamente por la ansiedad, hay que intentar descartar lo antes posible que no padezca alguna enfermedad dermatológica para descartar una posible alopecia psicogénica.

Existe también un síntoma conocido como el síndrome de hiperestesia felino que puede denotar un problema de ansiedad.

Se trata de contracciones de la musculatura dorsal del tronco como si fuera un espasmo, conductas de automutilación de la piel o el pelo y aumento de la vocalización. Verás que tu gato incluso se muerde la cola.

Estos últimos signos también pueden tener relación con enfermedades como la artrosis o el prurito, pero es conveniente descartar las causas que provoquen dolor.

Hay una conducta que puede poner de manifiesto que tu gato padece ansiedad. Son síntomas deficitarios que provocan que se sienta mucho más pasivo ante los estímulos que le rodean, o incluso, una clara disminución del interés general.

Verás que tu peludo compañero de casa siente menos curiosidad, menos ganas de explorar e investigar su entorno. Este será un indicio bastante evidente de que a tu gato le ocurre algo y puede que sea ansiedad.

Los gatos tienen una curiosidad muy grande por todo, hasta el más pequeño objeto puede estimular su interés. Pero si ves que casi nada capta su atención, no se mueve mucho, y no muestra ni interés ni iniciativa por jugar. es que a tu felino le ocurre algo y no debes ignorarlo.

Tu gato puede que empiece a perder el apetito, notarás una progresiva disminución de sus ganas de comer aunque le des su comida favorita. Este síntoma puede ser de ansiedad o de otras muchas patologías.

En estos casos es fundamental actuar con rapidez y llevar a tu mascota al veterinario a la mayor brevedad para que no se deshidrate y sufra las consecuencias de la lipidosis hepática.

Cuando un gato tiene ansiedad es común que no quiera relacionarse, se aísle y pase más tiempo descansando.

Otro de los signos que evidencian algo preocupante son los cambios en el lenguaje postural de tu gato que reflejan que está nervioso, como por ejemplo ir con la cola baja y pegada al cuerpo, la cabeza por debajo de la altura de la cruz, las pupilas dilatadas y andar agazapado.

Fíjate bien en tu compañero felino

Presta atención a todas las señales corporales y de comportamiento, porque son las que te ayudarán a detectar cualquier problema subyacente .

Recalcamos la importancia de que observes el comportamiento de tu gato y sepas absolutamente todo de la vida de tu felino para de esta manera conocer o incluso prever su posible respuesta ante los cambios del entorno.

Piensa que la manera en que tu mascota se relaciona con las personas, con otros animales, y su forma de responder ante los hechos serán una pista sobre cómo es tu felino y será una gran ayuda para identificar todo lo que provoca ese estado de ansiedad.

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Somos muchos los locos de los gatos que nos gusta estar informados de todo lo que tiene que ver con la salud de nuestros felinos.

Si deseas conocer más sobre otras enfermedades que pueden afectar a tu felino, te invito a que leas todo sobre la leucemia felina y la inmunodeficiencia .

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